sábado, 15 de marzo de 2008

Y dale con ésto, che

La maledicencia


"Admitamos que la primera vez se ofende por ignorancia; pero creamos que la segunda suele ser por villanía."


Los mediocres, más inclinados a la hipocresía que al odio, prefieren la maledicencia sorda a la calumnia violenta. Sabiendo que ésta es criminal y arriesgada, optan por la primera, cuya infamia es subrepticia y sutil. La una es audaz; la otra cobarde. El calumniador desafía el castigo, se expone; el maldiciente lo esquiva. El uno se aparta de la mediocridad, es antisocial, tiene el valor de ser delincuente; el otro es cobarde y se encubre con la complicidad de sus iguales, manteniéndose en la penumbra.
Los maldicientes florecen doquiera: en los cenáculos, en los clubs, en las academias, en las familias, en las profesiones, acosando a todos los que perfilan alguna originalidad. Hablan a media voz, con recato, constantes en su afán de taladrar la dicha ajena, sombrando a puñados la semilla de todas las yerbas venenosas. La maledicencia es una serpiente que se insinúa en la conversación de los envilecidos; sus vértebras son nombres propios, articuladas por los verbos más equívocos del diccionario para arrastrar un cuerpo cuyas escamas son calificativas pavorosos.
Vierten la infamia en todas las copas transparentes, con serenidad de Borgias; las manos que la manejan parecen de prestidigitadores, diestras en la manera y amables en la forma. Una sonrisa, un levantar de espaldas, un fruncir la frente como subscribiendo a la posibilidad del mal, bastan para macular la probidad de un hombre o el honor de una mujer. El maldiciente, cobarde entre todos los envenenadores, está seguro de la impunidad; por eso es despreciable. No afirma, pero insinúa; llega hasta desmentir imputaciones que nadie hace, contando con la irresponsabilidad de hacerlas en esa forma. Miente con espontaneidad, como respira. Sabe seleccionar lo que converge a la detracción.
Dice distraídamente todo el mal de que no está seguro y calla con prudencia todo el bien que sabe. No respeta las virtudes íntimas ni los secretos del hogar, nada; inyecta la gota de ponzoña que asoma como una irrupción en sus labios irritados, hasta que por toda la boca, hecha una pústula, el interlocutor espera ver salir, en vez de lengua, un estilete.
Sin cobardía, no hay maledicencia. El que puede gritar cara a cara una injuria, el que denuncia a voces un vicio ajeno, el que acepta los riesgos de sus decires, no es un maldiciente. Para serlo es menester temblar ante la idea del castigo posible y cubrirse con las máscaras menos sospechosas. Los peores son los que maldicen elogiando: templan su aplauso con arremangadas reservas, más graves que las peores imputaciones. Tal bajeza en el pensar es una insidiosa manera de practicar el mal, de efectuar lo potencialmente. sin el valor de la acción rectilínea.




José Ingenieros, "El Hombre Mediocre"

jueves, 13 de marzo de 2008

Seguimos con el Asunto Éste

Los Peligros Sociales de la Mediocridad

La psicología de los hombres mediocres caracterizase por un riesgo común: la incapacidad de concebir una perfección, de formarse un ideal. Son rutinarios, honestos y mansos; piensan con la cabeza de los demás, comparten la ajena hipocresía moral y ajustan su carácter a las domesticidades convencionales.
Están fuera de su órbita el ingenio, la virtud y la dignidad, privilegios de los caracteres excelentes; sufren de ellos y los desdeñan.
Son ciegos para las auroras; ignoran la quimera del artista, el ensueño delsabio y la pasión del apóstol. Condenados a vegetar, no sospechan que existe el infinito más allá de sus horizontes.
El horror de lo desconocido los ata a mil prejuicios, tornándolos timoratos e indecisos: nada aguijonea su curiosidad; carecen de iniciativa y miran siempre al pasado, como si tuvieran los ojos en la nuca.
Son incapaces de virtud; no la conciben o les exige demasiado esfuerzo. Ningún afán de santidad alborota la sangre en su corazón; aveces no delinquen por cobardía ante el remordimiento.
No vibran a las tensiones más altas de la energía; son fríos, aunque ignoren la serenidad; apáticos sin ser previsores; acomodaticios siempre, nunca equilibrados.
No saben estremecerse de escalofrío bajouna tierna caricia, ni abalanzarse de indignación ante una ofensa. No viven su vida para sí mismos, sino para el fantasma que proyectan en la opinión de sus similares.
Carecen de línea; su personalidad se borra como un trazo de carbón bajo el esfumino, hasta desaparecer.
Trocan su honor por una prebenda y echan llave a su dignidad porevitarse un peligro; renunciarían a vivir antes que gritar la verdadfrente al error de muchos. Su cerebro y su corazón están entorpecidospor igual, como los polos de un imán gastado.Cuando se arrebañan son peligrosos. La fuerza del número suplea la febledad individual: acomúnanse por millares para oprimir acuantos desdeñan encadenar su mente con los eslabones de la rutina.

Substraídos a la curiosidad del sabio por la coraza de su insignifi-cancia, fortifícanse en la cohesión del total; por eso la mediocridad esmoralmente peligrosa y su conjunto es nocivo en ciertos momentos dela historia: cuando reina el clima de la mediocridad.Épocas hay en que el equilibrio social se rompe en su favor. Elambiente tórnase refractario a todo afán de perfección; los ideales seagostan y la dignidad se ausenta; los hombres acomodaticios tienen suprimavera florida. Los estados conviértense en mediocracias; la faltade aspiraciones que mantengan alto el nivel de moral y de cultura,ahonda la ciénaga constantemente.Aunque aislados no merezcan atención, en conjunto constituyenun régimen, representan un sistema especial de intereses inconmovibles. Subvierten la tabla de los valores morales, falseando nombres,desvirtuando conceptos: pensar es un desvarío, la dignidad es irreverencia, es lirismo la justicia, la sinceridad es tontera, la admiración unaimprudencia, la pasión ingenuidad, la virtud una estupidez.En la lucha de las conveniencias presentes contra los ideales futuros, de lo vulgar contra lo excelente, suele verse mezclado el elogio delo subalterno con la difamación de lo conspicuo, sabiendo que el uno yla otra conmueven por igual a los espíritus arrocinados.
Los dogmatistas y los serviles aguzan sus silogismos para falsear los valores en laconciencia social; viven en la mentira, comen de ella, la siembran, lariegan, la podan, la cosechan. Así crean un mundo de valores ficticiosque favorece la culminación de los obtusos; así tejen su sorda telarañaen torno de los genios, los santos y los héroes, obstruyendo en lospueblos la admiración de la gloria. Cierran el corral cada vez que cimbra en las cercanías el aletazo inequívoco de un águila.
Ningún idealismo es respetado. Si un filósofo estudia la verdad, tiene que luchar contra los dogmatistas momificados; si un santo persigue la virtud se astilla contra los prejuicios morales del hombre acomodaticio; si el artista sueña nuevas formas, ritmos o armonías,ciérranle el paso las reglamentaciones oficiales de la belleza; si el enamorado quiere amar escuchando su corazón, se estrella contra las hipocresías del convencionalismo; si un juvenil impulso de energía lleva ainventar, a crear, a regenerar, la vejez conservadora atájale el paso; sialguien, con gesto decisivo, enseña la dignidad, la turba de los servilesle ladra; al que toma el camino de las cumbres, los envidiosos le carcomen la reputación con saña malévola; si el destino llama a un genio,a un santo o a un héroe para reconstituir una raza o un pueblo, las me-diocracias tácitamente regimentadas le resisten para encumbrar suspropios arquetipos. Todo idealismo encuentra en esos climas su Tribunal del Santo Oficio.



José Ingenieros (1877-1925) "El Hombre Mediocre"

jueves, 17 de enero de 2008

Verbos en Juego



"No disfruto de la capacidad física necesaria para hablarles directamente a los vecinos del municipio donde me postularon para las elecciones del próximo domingo. Hago lo que puedo: escribo".
Fidel Castro Ruz, 14 Enero de 2008.




Reflexiones
La Habana, 16 de Enero de 2008


Los cables lo anunciaron con anterioridad. El 6 de Enero se conocía que Bush marchaba hacia el Medio Oriente tan pronto terminara su cristiano descanso de Navidad. Iba a las tierras de los musulmanes, de otra religión y cultura a la que los europeos, convertidos al cristianismo, declararon la guerra, por infieles, en el siglo XI de nuestra era.

Los propios cristianos se mataron entre ellos, tanto por motivos religiosos como por intereses nacionales. Todo parecía ya superado por la historia. Quedaban las creencias religiosas que debían respetarse, y sus leyendas y tradiciones, fueran o no cristianas. En este lado del Atlántico, como en muchas otras partes del mundo, los niños esperaban ansiosos cada 6 de Enero buscando hierbas suficientes para los camellos de los Reyes Magos. Yo mismo participé de esas esperanzas durante los primeros años de mi vida pidiéndoles lo imposible a los afortunados Reyes, con las mismas ilusiones que algunos compatriotas esperan milagros de nuestra porfiada y digna Revolución.

No disfruto de la capacidad física necesaria para hablarles directamente a los vecinos del municipio donde me postularon para las elecciones del próximo domingo. Hago lo que puedo: escribo. Constituye para mí una experiencia nueva: no es lo mismo hablar que escribir. Hoy, que dispongo de más tiempo para informarme y meditar sobre lo que veo, apenas me alcanza para escribir.

Lo bueno se espera, lo malo sorprende y desmoraliza. Estar preparado para lo peor, es la única forma de prepararse para lo mejor.

Parece irreal ver a Bush, el conquistador de materias primas y recursos energéticos de otros pueblos, trazando pautas al mundo sin importarle cuántos cientos de miles o millones de personas mueren y cuántas cárceles clandestinas y centros de torturas deben crearse para alcanzar sus objetivos. "Sesenta o más rincones del mundo" deben esperar ataques preventivos y sorpresivos. No cerremos los ojos, Cuba es uno de esos oscuros rincones. Así lo dijo textualmente el jefe del imperio y lo he advertido a la comunidad internacional más de una vez.

En Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, a pocas millas de Irán, la AP informa que "El presidente estadounidense George W. Bush dijo el domingo que Irán está amenazando la seguridad del mundo, y que Estados Unidos y sus aliados árabes deben unirse para confrontar el peligro antes de que sea demasiado tarde.

"Bush acusó al gobierno de Teherán de financiar a terroristas, socavar la paz en el Líbano, y enviar armas a la milicia religiosa afgana Talibán. Añadió que Irán intenta intimidar a sus vecinos con una retórica alarmante, desafía a las Naciones Unidas y desestabiliza a la región en su totalidad al negarse a aclarar las intenciones de su programa nuclear."

"’Las acciones de Irán amenazan la seguridad de las naciones en todas partes’ dijo Bush. Por lo tanto Estados Unidos está fortaleciendo nuestros compromisos de seguridad de larga data con nuestros amigos en el Golfo Pérsico y convocando a sus amigos para enfrentar este peligro."

"Bush habló en el hotel Emirates Palace, construido a un costo de 3.000 millones de dólares y donde una suite cuesta 2.450 dólares por noche. Tiene un kilómetro de largo y una playa de arena blanca de 1,3 kilómetros de largo. Según Steven Pike, un vocero de la embajada de Estados Unidos en los Emiratos Árabes Unidos, cada grano de la arena de esa playa fue importado de Argelia."

Todo el mundo sabe que él quiere la guerra contra Irán, es su guerra. Promete, además, que las tropas norteamericanas permanecerán por lo menos 10 años más en Irak.

Lo peor es la incapacidad de rectificación de los principales candidatos de los dos partidos llamados a sucederlo. Ninguno se atreve a rozar con el pétalo de una rosa esa práctica imperial, con el pretexto de luchar contra el terrorismo, engendrado por el propio sistema y su colosal e insostenible consumismo, pretendiendo lo imposible: crecimiento sostenido, empleo pleno y sin inflación.

No fueron esos los sueños de Martin Luther King, Malcolm X y Abraham Lincoln, ni de ninguno de los grandes soñadores que la humanidad tuvo a lo largo de su azarosa historia.

Quien disponga de tiempo para leer y analizar las noticias que llegan por Internet, cables y libros, puede comprobar las contradicciones a que ha sido conducido el mundo.

En un artículo publicado por El País, órgano español de prensa bastante leído, se aborda el tema de los precios de los alimentos y el combustible. Suscrito por Paul Kennedy, profesor de Historia y director de Estudios Internacionales de Seguridad en la Universidad de Yale, uno de los intelectuales más influyentes en ese país, éste afirma que "el petróleo es el mayor elemento de dependencia que tiene Estados Unidos respecto a fuerzas externas."

"A mediados del siglo XVIII, Gran Bretaña poseía la mayor industria de construcción de veleros del mundo. Sin embargo, al mismo tiempo que sus astilleros lanzaban cientos e incluso miles de veleros al año, unos inventores ingleses estaban creando la máquina de vapor, que producía enormes cantidades de energía garantizada por los yacimientos especialmente bituminosos del sur de Gales. El motor de vapor y el carbón impulsaron el desarrollo del imperio británico durante otros 150 años."

Más adelante señalaba el punto de vista que más nos interesa: la interconexión cada vez mayor entre el petróleo y los alimentos. Las razones son bien sabidas: la enorme demanda energética entre las grandes economías asiáticas y la incapacidad de los países más ricos ―Estados Unidos, Japón y Europa― de reducir su consumo.

"Pero la demanda mundial de soja también está disparándose, debido sobre todo al aumento del consumo en Asia. Las decenas de millones de cerdos que hay en China devoran una increíble cantidad de soja al año. Los precios futuros de la soja son un 80% superiores este año (diciembre de 2007) a los del año pasado (2006)."

"Nadie puede estar seguro, pero lo lógico es que el crecimiento continuo de la población mundial y el aumento de las rentas reales para más de 2 000 millones de personas en los últimos años se traduzcan en una demanda cada vez mayor de proteínas ―más carne de vacuno, más cerdo, más pollo, más pescado― y, por tanto, más cereal para alimentar a los animales."

El profesor de Yale podía haber añadido: más huevo y más leche, ya que sus producciones requieren considerables cantidades de pienso. Pero un poco más adelante alude a un artículo publicado en The Economist, principal órgano de las finanzas europeas, calificándolo de "excelente, muy detallado y aterrador", titulado El fin de la comida barata. "La revista comenzó su índice de precios de los alimentos nada menos que en 1845. EI índice de precios de los alimentos es el más alto en 162 años," afirma.

Brasil, que se autoabastece ya de combustible y posee abundantes reservas, sin duda escapará de ese dilema. Erigido sobre una meseta que fluctúa entre 300 y 900 metros de altura, posee 77 veces la superficie de Cuba. Esa hermana república disfruta tres climas diferentes. Se cultivan allí casi todos los alimentos. No padece ciclones tropicales. Unida a la Argentina, podrían ser tablas de salvación para los pueblos de América Latina y el Caribe, incluido México, aunque nunca garantía de seguridad para éstos, porque están a merced de un imperio que no admite esa unión.

La escritura, como muchas personas saben, es un instrumento de expresión que carece de la rapidez, el tono
y la mímica del lenguaje hablado, que no utiliza signos. Emplea varias veces más del escaso tiempo disponible. Escribir tiene la ventaja de poder hacerlo a cualquier hora del día y de la noche, pero no sabes quiénes van a leerlo, muy pocos pueden resistir la tentación de mejorarlo, incluir lo que no dijo y tachar parte de lo dicho; a veces
sientes el deseo de echarlo al cesto por no tener al interlocutor delante. Toda mi vida lo que hice fue transmitir ideas sobre los sucesos tal como los veía, desde
la más oscura ignorancia hasta hoy en que dispongo de más tiempo y posibilidades de observar los crímenes que se cometen con nuestro planeta y nuestra especie.

A los revolucionarios más jóvenes, especialmente, recomiendo exigencia máxima y disciplina férrea, sin ambición de poder, autosuficiencia, ni vanaglorias. Cuidarse de métodos y mecanismos burocráticos. No caer en simples consignas. Ver en los procedimientos burocráticos el peor obstáculo. Usar la ciencia y la computación sin caer en lenguaje tecnicista e ininteligible de élites especializadas. Sed de saber, constancia, ejercicios físicos y también mentales.

En la nueva era que vivimos, el capitalismo no sirve ni como instrumento. Es como un árbol con raíces podridas del que sólo brotan las peores formas de individualismo, corrupción y desigualdad. Tampoco debe regalarse nada a los que pueden producir y no producen o producen poco. Prémiese el mérito de los que trabajan con sus manos o su inteligencia.

Si hemos universalizado los estudios superiores, debemos universalizar el trabajo físico simple, que ayuda por lo menos a realizar parte de las infinitas inversiones que todos demandan, cual si existiera una enorme reserva de divisas y de fuerza de trabajo. Cuídense en especial de los que inventan empresas del Estado con cualquier pretexto y administran después las fáciles ganancias cual si hubiesen sido capitalistas toda la vida, sembrando egoísmo y privilegios.

Mientras no se tome conciencia de esas realidades, ningún esfuerzo puede realizarse para "impedir a tiempo", como diría Martí, que el imperio al que vio surgir por haber vivido en sus entrañas, destroce los destinos de la humanidad.

Ser dialécticos y creadores. No hay otra alternativa posible.

Agradezcamos a Bush su papel de Rey Mago visitando el lugar donde nació el hijo del carpintero José, si alguien conoce el lugar exacto del humilde pesebre donde el Nazareno vino al mundo. El jefe del imperio lleva como regalo, esta vez, decenas de miles de millones de dólares a los países árabes para comprar armas que emanan del complejo militar industrial, y al mismo tiempo dos dólares por cada uno de los que suministra a éstos para armar al estado de Israel, donde la agencia de Naciones Unidas que aborda el tema asegura que 3,5 millones de palestinos han sido privados de sus derechos o expulsados de ese territorio.

Su instrumento obsesivo es amenazar al mundo con una guerra nuclear. Sólo él es capaz de portar ese Regalo de Reyes.

Fidel Castro Ruz

14 de enero de 2008

7 y 12 p.m.











Verbos en Juego

Si tu signo es jugar, juégalo todo:
tu camisa, tu patio, tu salud;
si tú debes jugar de cualquier modo
juega bien, con virtud.
Pero, ay amor,
no te juegues el corazón,
ay amor.

Pon el verbo azul, corazón
Pon el verbo cien, corazón
pon el verbo tú,
pero pon el verbo que te haga bien.

Si tu signo es arder, arde con todo:
tu camisa, tu patio, tu salud;
si tú debes arder de cualquier modo
arde bien, con virtud.
Pero, ay amor,
no te quemes el corazón,
ay amor.

Pon el verbo azul, corazón
Pon el verbo cien, corazón
pon el verbo tú,
pero pon el verbo que te haga bien.

Si tu signo es cantar, cántalo todo:
tu camisa, tu patio, tu salud;
si tú debes cantar de cualquier modo
canta bien, con virtud.
Pero, ay amor,
canta siempre de corazón,
ay amor, ay amor.

Pon el verbo azul, corazón
Pon el verbo cien, corazón
pon el verbo tú,
pero pon el verbo que te haga bien.

Silvio Rodríguez

domingo, 6 de enero de 2008

La Patria (o su fantasma porteño.)

Pagina 12, Domingo, 06 de Enero de 2008

Tener huevos

Sandra Russo

El team Macri-Michetti, esas caras renovadoras de la política argentina, tan sucia, tan corrupta, salió a mostrar el estilo de gobierno que tiene en mente con un puñado de acciones altamente impopulares. A esto la derecha le llama tener huevos.
Si uno tuviera que hacer una distinción tajante entre una corriente política de centroizquierda o peronista y una corriente de cepa elitista, liberal o conservadora, podría simplemente guiarse por la relación entre un gobierno y los trabajadores. No hay demasiadas vueltas: cuando se habla del “costo político” de una medida cualquiera, eso necesariamente implica que se trata de una medida impopular, que atenta contra los intereses de la mayoría, en beneficio de una elite social, económica o religiosa.
Los gremios estatales provocaron a los sucesivos gobiernos democráticos dolores de cabeza y la obligación de permanentes negociaciones. Los sucesivos gobiernos municipales, provinciales y nacionales debieron soportarlos. Los gobiernos y las patronales siempre deben soportar a los trabajadores. Hay una inercia capitalista que casi por definición, o si se quiere, por una relación dialéctica, lleva la riqueza hacia arriba. A esa inercia capitalista, cuando no es autoritaria, le corresponde el derecho de los trabajadores a defender sus intereses.
Es su pan, su dignidad y su pertenencia a esta sociedad lo que reclama un trabajador despedido. Si hasta ahora nadie tomó medidas tan brutales como las que tomaron Macri-Michetti, no fue porque las respectivas administraciones no chocaran contra los gremios estatales, sino porque evaluaron ese “costo político”. Para considerar que una medida higiénica del Estado implica un “costo político”, es necesaria también la conciencia de lo que implican los despidos masivos. No sólo manifestaciones y paros: provocan manifestaciones y paros porque está en juego la supervivencia de cada despedido.
En el modelo que Macri-Michetti tienen por lo visto en mente, esa ecuación, si fue contemplada, también fue minimizada. La derecha se excita cuando ve que se aplastan las conquistas gremiales. La derecha no quiere sindicatos. Así como en las fábricas repelen a las comisiones internas, se agrandan cuando el viento sopla a su favor, y despiden en masa y sin anestesia cuando merman las ganancias. Así como echa sospechas y decide la suspensión de un bien escaso para los pobres, los medicamentos, y en un mismo movimiento perjudica a los ciudadanos y beneficia a los laboratorios. A este tipo de cosas la derecha le llama tener huevos. A los que acusan a los nuevos líderes latinoamericanos de populistas, simplemente porque reparten la riqueza y privilegian su relación con el pueblo por sobre su relación con lobbies empresarios. Toda esa gente, que quiso a Macri jefe de Gobierno, la gente que adhirió al discurso prefabricado según el cual no despedir y no reprimir es “no hacer nada”, piensa que para tomar estas medidas hay que tener huevos.
Yo rescataría aquí los huevos que, por el contrario, y a mi entender, hay que tener para abstenerse de despedir y reprimir. Como se recordará, fue en los últimos años que volvió la actividad sindical después de mucho tiempo en el que la problemática general era la desocupación. Como conviene también recordar, esta ciudad rica cercada por cordones de extrema pobreza fue de pronto inundada por piqueteros y cartoneros. Hubo incidentes, claro, como los presos de la Legislatura. Pero la política nacional y porteña en los últimos años fue evidentemente contraria a la represión tanto de los desocupados como de los trabajadores.
También rescataría los huevos extraordinarios que tuvieron siempre los organismos de derechos humanos, que se atuvieron a la Justicia incluso cuando esa Justicia estuvo al servicio aberrante de los que cometieron crímenes aberrantes. Rescataría, también, los huevos de quienes salieron a las calles en el 2001, muchos defendiendo sus intereses individuales y muchísimos otros por la dignidad colectiva. Rescataría por último los cortes de calles que hubo por protestas justas, porque está bueno tener un tránsito ordenado, pero pretender orden cuando hay miseria es tentar a la muerte. Para la derecha, hay vidas que pueden ser sacrificadas en pos del orden. El orden es la utopía del capital. Muertos en vida que trabajen y que resuciten para volver a trabajar.
Cualquier sociedad civilizada, como las europeas, acepta que es parte de la lógica capitalista que los trabajadores reclamen. En Francia o en Italia hay muchos ciudadanos perjudicados por los paros y las manifestaciones, por los incendios de autos y los conflictos raciales. La violencia de la globalización marca ese escenario. Y los gobiernos globalizados buscan soluciones consensuadas para aplacar el mal humor social. Cualquier sociedad civilizada se reserva el derecho hasta de la xenofobia, pero evalúa el “costo político” de las soluciones brutales. Desde el nazismo, es de rigor democrático evaluar “costos políticos”.
Macri dijo que “no se dejará extorsionar”. A que 21.000 personas que ven tambalear sus fuentes de trabajo protesten, Macri le llama “extorsión”. Es interesante ver las coberturas del acto de los municipales. Este diario lo publicó en su tapa. La Nación también, pero con bocadillos como “La movilización sindical frente al palacio municipal y los trastornos provocados a los particulares no doblegaron a Macri”. O sea: el tipo tiene huevos. Clarín sólo hizo una pequeña mención en tapa a los miles de personas que salieron a la calle.
Propongo que repasemos colectivamente a qué le llamamos coraje, y a qué le llamamos desvergüenza.




jueves, 27 de diciembre de 2007

Se fué



Lo que no se haya hecho ya, lo compraremos hecho en el 2008.

Stealth Fighter


Es sabido que la brecha tecnológica se hace cada vez mayor, pero estos nuevos materiales que anda probando la USAF nos van a dejar definitivamente rezagados.

jueves, 6 de diciembre de 2007

En mi país

Por Eric Nepomuceno *


Antonio Carlos Jobim, compositor inigualable, creador principal de la bossa-nova y de un sinfín de maravillas, se refería con dolor a Brasil. Decía el maestro soberano: “Esto no es para principiantes”.

Más allá de las contradicciones eternas, de los desfiladeros de impunidad, de la más desigual distribución de renta del planeta y de la ignominia de los abandonados, lo que asombra e indigna es ver cómo se repiten absurdas barbaridades, como si fuesen resultados inmutables de un destino desvariado. Es verdad: mi país no es para principiantes. Ver lo que pasa exige alma de acero y una fe imposible en el improbable futuro.

De los países emergentes, Brasil es el segundo que más invierte en el exterior. Petrobras tiene la más desarrollada tecnología de punta del mundo para producir petróleo en aguas profundas. De los 66 millones de brasileños que no tienen que pagar impuesto sobre la renta pero están obligados a declararse exentos al fisco federal, un 93 por ciento lo hace por Internet. Y todos los 24 millones que sí pagan lo declaran por la misma vía. El país es el sexto usuario mundial de Internet. La votación electrónica existe desde hace más de diez años. Brasil es el quinto mercado de telefonía celular y el cuarto mayor fabricante de aviones. La banca tiene una de las tecnologías más desarrolladas del mundo; los correos son rápidos, eficaces y confiables. La telefonía es ejemplar, y el país es el mayor exportador mundial de carne vacuna, azúcar y soja.

Ese es el Brasil blanco, habitado por una minoría que puede disfrutar de sus bondades. Pero está también el Brasil que colecciona historias bárbaras de la degradación del ser humano, y nadie ve luz alguna al final de ese largo túnel de horrores.

Por ejemplo: 52,6 por ciento de los menores de 18 años detenidos en Río de Janeiro por cometer crímenes murieron o reincidieron en la criminalidad luego de recuperar la libertad. Podría parecer razonable, pero esa estadística se refiere solamente a los que son recapturados cometiendo delitos o cuyas muertes fueron registradas. Muchos más siguieron en la violencia antes de alcanzar la mayoridad legal sin ser presos, o fueron muertos sin contabilizar. A cada año, y solamente en Río de Janeiro, hay más de ocho mil delitos –del secuestro al tráfico de drogas, de asaltos a asesinatos– cometidos por menores de edad. La violencia urbana es real, y la solución del actual gobernador es la confrontación directa con los criminales. Eso, en una ciudad donde la policía militar tiene el increíble balance de cinco muertes por cada once intervenciones: en casi la mitad de sus acciones alguien es muerto. Del abandono absoluto o situaciones donde el Estado y la sociedad relegaron parcelas inmensas de la población, ninguna palabra, ninguna iniciativa concreta. Eso, en la más bella, más conocida y más emblemática de las ciudades brasileñas.

Pero si se va a otras partes, los horrores se extienden. En el estado del Pará, al norte, una niña de 15 años vivió una experiencia sin vuelta. A lo largo de 21 días, compartió una celda con 20 hombres. A cambio de comida tuvo que someterse a ser violada varias veces al día: eran por lo menos diez los verdugos, y se turnaban a la hora del desayuno, del almuerzo y de la cena. Todos sabían lo que ocurría, nadie se inmutó. La juez Clarice María de Andrade vio a la muchacha en aquel escenario de salvajería, y nada.

Cuando la historia saltó a la prensa, otras vinieron atrás: en el mismo Pará una mujer de 30 años pasó dos meses en una celda con 40 hombres, y otra, de 25, tres semanas con doce. Esa, sin embargo, tuvo más suerte: no bien entró en la celda, se tornó propiedad del jefe de la pandilla. Uno, nada más, pero que la violaba todos los días, y a la vista de los otros presos.

Ahora se admite lo que siempre ocurrió: que no es tan inusual que mujeres sean detenidas en las mismas celdas que hombres, y sometidas a todo. Hay leyes estrictas determinando separación de presos por edad y, claro, sexo, pero suelen ser ignoradas. A varios agentes carcelarios, o sea, funcionarios del Poder Judicial, les divierte mucho fotografiar o filmar las vejaciones que sufren esas mujeres, y luego divulgar las escenas del horror.

En ese país llamado Brasil hay un ministro de Justicia que se llama Tarso Genro. El declaró que el caso de la muchacha es “una síntesis de la barbarie del sistema penitenciario de Brasil”. Y admitió: “No se espanten, pues lo mismo puede estar ocurriendo ahora, en este momento, en algún lugar del país”. Hombre íntegro, el ministro al menos tuvo la honestidad y la decencia de denunciar esa degradación irremediable cuyo responsable es el Estado y, al mismo tiempo, el grado de anestesia a que llegó la sociedad brasileña.

* Escritor y traductor brasileño.

De Pagina12 06-12-07

domingo, 18 de noviembre de 2007

Who killed the Electric Car?

Es esto un nuevo 'Impact EV'?

Tesla Motors ha fabricado el Tesla Roadster, un EV 100% electrico.

Acceleration & Torque
Instant Freedom

The first time you drive the Tesla Roadster, prepare to be surprised. You're at freeway speed in seconds without even thinking about it. There is no clutch pedal to contend with and no race-car driving techniques to perform. Just the touch of your foot and you're off, without any of the sluggishness of an automatic.
How powerful is the acceleration? A quick story to illustrate. A favorite trick here at Tesla Motors is to invite a passenger along and ask him to turn on the radio. At the precise moment we ask, we accelerate. Our passenger simply can't sit forward enough to reach the dials. But who needs music when you're experiencing such a symphony of motion.

Rest assured that this responsiveness works at all speeds, as noticeable when you're inching your way through parking lots as when flying along freeways.

100% Torque, 100% of the Time
The Tesla Roadster delivers full availability of performance every moment you are in the car, even while at a stoplight. Its peak torque begins at 0 rpm and stays powerful at 13,000 rpm.

This is the precise opposite of what you experience with a gasoline engine, which has very little torque at a low rpm and only reaches peak torque in a narrow rpm range. This forces you to make frequent gear changes to maintain optimal torque. With the Tesla Roadster, you get great acceleration and the highest energy efficiency at the same time. All while requiring no special driving skills to enjoy it. This makes the Tesla Roadster six times as efficient as the best sports cars while producing one-tenth of the pollution.

Un poco de historia, abajo.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Sobre los parásitos científicos y las acreditaciones

JOSÉ MANUEL TORRALBA 27/06/2007
En El Pais

Existe en el sistema público de Ciencia y Tecnología (sobre todo en las Universidades y el CSIC) una especie animal que podríamos definir como el parásito científico. Es un sujeto que se adhiere a un grupo de investigación o departamento y que se aprovecha de la inercia que imponen la imaginación y el esfuerzo de otros para hincharse a chupar la sangre. Son personas, habitualmente mediocres, que engordan y engordan su currículo sin apenas derrochar esfuerzo e ideas y nunca arriesgando sino, por el contrario, subidos al carro del que alguien tira. Se hacen valer por alguna característica que aparentemente les distingue y meten la cabeza, en ocasiones, en más de un grupo de investigación, sacando beneficio de todos, exponiendo poco y vendiendo la imagen de personas colaboradoras.


Esa imagen es totalmente falsa, ya que lo que realmente hacen es explotar bien su entorno siendo personajes profundamente egoístas que nunca se ofrecerán para trabajos que no reviertan en un beneficio directo para ellos. Una vez que hincan sus dientes en una presa, es difícil desprenderse de ellos, ya que habitualmente sus presas son líderes de grupos que valoran como un activo la pluridisciplinariedad y la masa crítica para afrontar retos científicos. Pese a que existen, y desgraciadamente muchos, parásitos científicos per se, existen un género, y un subgénero de éste, que son especies mucho más ávidas y perniciosas, ya que además de empobrecer su entorno para su propio engorde, desprestigian al sistema en su conjunto: el parásito endógamo y su subgénero el parásito népota. La endogamia, que en algunos casos puede ser positiva, en otros muchos genera este tipo de gorrones.

El nepotismo, sin embargo, normalmente siempre es negativo y favorece oportunistas muy perniciosos para el sistema. Lo único bueno del parásito fruto del nepotismo es que una vez que se estabiliza en la organización, su avidez suele disminuir, y como en general son muy mediocres, desangran con menos intensidad al portador sobre el que se asientan (que a veces es el padre, el hermano, el cuñado,...). Por el contrario, el parásito per se suele ser dañino de forma permanente, ya que si en algo no es mediocre es en su capacidad y codicia por engordar científicamente a costa de los demás.

No es fácil reconocer a través del análisis de un currículo a un parásito científico. Conozco algunos con docenas de publicaciones de alto nivel tanto en impacto como en citas. Aquí se dan algunas claves. Suelen tener un currículo bien nutrido por colaboraciones con distintos grupos de investigación. Picotean por aquí y por allá. Normalmente, atacan distintas y diversas líneas de investigación. Normalmente, lideran poco, ni proyectos, ni grupos, ni redes... A veces en su vida hay un claro punto de inflexión: de pronto clavan el diente en una buena presa y partir de ese momento empiezan a engordar. No es fácil descubrirlos a través del análisis del currículo. Sin embargo, en un proceso de selección del tipo "habilitación", les cuesta progresar, ya que no suelen superar con convicción un careo frente a alguien que le pide explicaciones del porqué de las cosas que ha hecho, ya que normalmente no tiene respuesta a los "porqués". En cuanto se les pincha, se deshinchan como un globo. Son figurones con los pies de barro.

Cuidado con el nuevo sistema de acreditaciones aprobado en la reforma de la LOU. Es mucho más racional y humano que el sistema de habilitaciones, pero es perfecto para estos parásitos, ya que sus abultados currículos normalmente deslumbran y superan cualquier análisis cuantitativo. O se arbitra el nuevo sistema con criterios distintos de los meramente cuantitativos, o todos los parásitos acabarán ocupando los puestos de máximo nivel científico y académico, perjudicando seriamente al sistema en su conjunto, porque los que realmente tiran de los carros quedarán aplastados por estos especímenes cebados a costa de su actividad parasitaria. Y el sistema debiera cuidar mucho en qué dirección se mueve para protegerse de estos parásitos. Y así acabaría de paso con la mala endogamia y el nepotismo.


José Manuel Torralba es Catedrático de Ciencia de Materiales de la Universidad Carlos III de Madrid.





jueves, 1 de noviembre de 2007

La mentira, condenada



El Pais, España
EDITORIAL 01/11/2007


El Partido Popular debe una explicación a la sociedad española. Especialmente, a las víctimas




El fin de la infamia

La sentencia de la Audiencia Nacional sobre el 11-M no ha podido ser más clara y contundente: de conspiración nada, de ETA ni rastro. Uno a uno, desmonta todos los infundios lanzados durante más de tres años, en un feroz desafío a las instituciones democráticas y al funcionamiento del sistema constitucional. También responde a la necesidad de reparación del daño infligido a las víctimas y significa una victoria del Estado de derecho frente al terrorismo, en una época en que abundan las respuestas desproporcionadas y peligrosas para las libertades.

Cada uno queda en su sitio: en primer lugar, aquellos medios de comunicación que han intentado hacer una instrucción paralela en un uso espurio del derecho a la información, para intoxicar el debate político; pero en segundo lugar, también y sobre todo, el Partido Popular, que se ha prestado a servir de simple recadero de la prensa sensacionalista y de la radio de los obispos en el seno de las instituciones representativas.

Unos y otros deben una explicación a la sociedad española y especialmente a las víctimas. Pero, además, el PP, como partido que ha sido de Gobierno y ahora principal partido de la oposición, está obligado a asumir responsabilidades políticas específicas por la conducta mantenida durante estos tres años, en los que ha venido avalando con centenares de iniciativas parlamentarias y de declaraciones cualquier infundio que pudiera dañar a la instrucción y al proceso.

Ahora parece decidido a añadir falsedad a la falsedad e ignominia a la ignominia, tratando de negar lo que está registrado en las actas parlamentarias y consta en los archivos y hemerotecas. No cabe ni siquiera trasladar el problema a los líderes subalternos aunque correosos que han mantenido viva la llama de esta farsa: hay que recordar que fue Mariano Rajoy, el propio presidente del partido y candidato a la presidencia del Gobierno, quien defendió la eventualidad de anular toda la investigación y todo el sumario después de que el medio de comunicación de servicio lanzara el bulo de la mochila de Vallecas.

El mecanismo del bulo
Tras la sentencia, ninguna duda debería quedar respecto de que lo sucedido el 11-M en Madrid es obra exclusiva del terrorismo yihadista. Ha quedado meridianamente claro quiénes fueron los autores de la masacre, la procedencia y la clase de explosivos que utilizaron y el modo en que se financiaron. El tribunal ha descrito con claridad cómo han operado los intoxicadores y propagadores del culebrón, los aprendices de brujo que han querido jugar a jueces, policías y periodistas, todo revuelto: "Como en muchas otras ocasiones de este proceso", señala la sentencia, "se aísla un dato, se descontextualiza y se pretende dar la falsa impresión de que cualquier conclusión pende exclusivamente de él, obviando así la obligación de la valoración conjunta de los datos -prueba- que permita, mediante el razonamiento, llegar a una conclusión según las reglas de la lógica y la experiencia".

Una fabricación especial que fue ayer el clavo ardiente al que se agarró Mariano Rajoy ha sido la fórmula periodística de la "autoría intelectual", sin significado alguno en el ámbito del Derecho Penal, con el doble propósito de sembrar dudas sobre la instrucción procesal y, llegado el caso, tratar de salvar la cara frente a una sentencia que, como la que se acaba de dictar, les deja en evidencia. Los terroristas son asesinos, pero la condición de asesinos no significa que no dispongan de intelecto para cometer como sea sus atrocidades.

Son sobre todo las víctimas -las 191 fallecidas en los atentados, las más de 1.800 heridas de diversa consideración y sus familias- a las que la sentencia trata de hacer justicia, dándoles lo que está en su mano: una reparación jurídica, moral y económica que alivie su dolor. La condena de los culpables probados de su tragedia es una victoria especialmente de ellas -y no sólo del Estado de derecho y de la sociedad-, tanto más destacable por cuanto han sido preteridas, relegadas y consideradas poco menos que de segundo orden respecto de las de ETA por los sectores políticos y los medios de comunicación empeñados en sostener el culebrón sensacionalista.

Ayer mismo, el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo puso bien de manifiesto la consideración que le merecen las víctimas del 11-M: ninguna. En caso contrario no se hubiera declarado decepcionado por una sentencia que condena a los terroristas del 11-M, con independencia de que, como ha señalado la asociación mayoritaria, dirigida por Pilar Manjón, exista la posibilidad de recurrirla.

Justicia eficaz

La sentencia hace un reconocimiento expreso del buen hacer profesional del juez instructor Juan del Olmo, atacado hasta la náusea por los partidarios de la infamia sensacionalista, y deshace todas las fabulaciones sobre las principales pruebas de la investigación judicial, desde la furgoneta Renault Kangoo, la mochila de Vallecas y el suicidio de los siete terroristas en Leganés hasta los explosivos utilizados en la masacre, que los jueces dan por probado que fue dinamita Goma 2 y no Tytadine, y que procedió en su totalidad o gran parte de la mina asturiana Conchita.

No es cierto, además, que el instructor Juan del Olmo no investigara las posibles conexiones con ETA; lo hizo, y la consecuencia resultante es que esas conexiones no han existido. Conviene subrayar, por último, el párrafo dedicado en la sentencia a desmontar uno de los puntos clave del montaje de los medios sensacionalistas: que no se hizo la autopsia a los cadáveres de los siete terroristas suicidados en Leganés, lo que dejaría sin aclarar la causa de su muerte.

No todos los sentados en el banquillo han sido condenados. Algunos han sido absueltos y otros han tenido penas inferiores a las pedidas por el ministerio fiscal. Aunque no haya gustado a las víctimas, que quisieran verlos a todos condenados a la pena máxima, eso realza la sentencia, pues muestra que ha habido un juicio con garantías, en el que sólo se condena con pruebas indubitables y se absuelve si no las hay. Porque había dudas, y muy fundadas, y porque no podía condenársele de nuevo por los mismos hechos ha sido absuelto Rabei Osman El Egipcio, uno de los considerados inductores del 11-M por el ministerio fiscal y ya condenado en Italia por pertenencia a banda armada. También han sido absueltos Hassan El Haski y Youssef Belhadj, aunque condenados por pertenencia a banda armada.

Frente a la monstruosidad de un mortífero atentado yihadista, sólo cabe señalar, no sin un punto de orgullo, la solvencia de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y de la justicia de este país. Pero, en lugar de ello, la prensa sensacionalista y el principal partido de la oposición siguieron ayer obstinados en seguir alimentando la nube tóxica que ellos mismos han creado.

sábado, 27 de octubre de 2007

Gone


'Dearest, I feel certain I am going mad again. I feel we can't go through another of those terrible times. And I shan't recover this time. I begin to hear voices, and I can't concentrate. So I am doing what seems the best thing to do. You have given me the greatest possible happiness. You have been in every way all that anyone could be. I don't think two people could have been happier till this terrible disease came. I can't fight any longer. I know that I am spoiling your life, that without me you could work. And you will I know. You see I can't even write this properly. I can't read. What I want to say is I owe all the happiness of my life to you. You have been entirely patient with me and incredibly good. I want to say that - everybody knows it. If anybody could have saved me it would have been you. Everything has gone from me but the certainty of your goodness. I can't go on spoiling your life any longer.

I don't think two people could have been happier than we have been.

V.'

Ojalá Octubre


La relación padre-hijo es la más intensa entre dos hombres. La literatura la re-crea con grados de acercamiento muy diversos. Telémaco sale en busca de su padre Ulises seguro de que le asistirán los dioses. Su ruta es "la ancha espalda del mar". Juan Preciado sale en busca de su padre Pedro Páramo incierto si le asistirán los muertos. Su ruta es un camino de cacto y polvo. Abraham es puesto a prueba por Jehová sacrificando a su hijo Isaac. Turguénev, en Padres e hijos, pone a prueba la relación cuando dos generaciones entran en conflicto, y Hamlet, el hombre de la duda, sólo actúa, como Cristo, en nombre del padre, para vengarse.

Juan Cruz nos entrega una bellísima obra, Ojalá octubre, en la que la relación padre-hijo se atreve a violar la regla del desplazamiento (Telémaco, Juan Preciado) y la de la querella generacional (Padres e hijos). En Ojalá octubre leemos con una cierta emoción maravillada el relato del amor de un hijo hacia su padre, un cariño intenso pero ajeno al drama de la venganza o a la prueba de la fe. Hablo de una dificilísima apuesta: Juan Cruz da cuenta de un amor filial cotidiano, sin grandes sobresaltos, sin desplazamientos dramáticos. Nos da cuenta de algo muy difícil de escribir o descubrir: la felicidad.

Difícil por definición es hacer creíble al hombre bueno. Don Quijote, Pickwick, El Idiota de Dostoievski son las grandes excepciones a la larga galería de héroes oscuros o antihéroes que van, en la novela, del Rastignac de Balzac al Raskolnikov de Dostoievski al Gatsby de Fitzgerald. Bastan estos nombres -apellidos de la bondad y de la maldad- para sugerir el argumento dramático (o melodramático) que semejantes figuras denotan.

Cruz se atreve a contarnos la historia de un hombre bueno, su padre, al que no le ocurren cosas dramáticas. Le gusta poner derechos los cuadros en las paredes. La envidia le aburre. Compra cosas innecesarias. No quiere que nadie lo vea en calzoncillos. Sus trabajos son muy modestos. Come en silencio, como si comiera en secreto. Y sin embargo, este hombre es un ser extraordinario, no porque su vida lo sea, sino porque su trajín diario está animado por una inmensa y conmovedora busca de la felicidad.

El color del cuadro empieza a llenarse con toques delicados. El padre tiene un carácter atrabiliario, forzado, "casi anárquico", compensado por una "intensa ambición de equilibrio". Sabe que vive un mundo injusto de fantasmas feudales y dictaduras nada espectrales. La madre se encarga de reírse de la aristocracia pueblerina que "se tira el pedo por encima del culo". El padre se sonríe ante la gente "que se peinó para siempre". Pero ésta es una familia consagrada a sobrevivir con energía y discreción, lejos de "las tertulias vociferantes y machistas".

Sugiero que el arte narrativo de Juan Cruz va adquiriendo un tono de grandeza melancólica mediante la sugestión, la alusión y, a veces, la indignación. Hay en este libro un angustiante dolor interno ante la fugacidad de las cosas. Se aprende que "todo lo que sucede se borra". Se sabe que "el pasado era el día anterior, y ése le parecía ya un pasado remoto". Sin embargo -y ésta es una de las claves de la belleza de este libro- cuanto sucede sucede porque queremos ser felices.

El tema de la felicidad es como el cielo de Ojalá octubre, nublado a veces, confiado en el renacimiento del sol. ¿Qué es, al cabo, la felicidad? Convertirlo todo en acontecimiento, "comer, levantarse, jugar a la lotería, ganar, perder, reír, que todo fuera un acontecimiento". Leemos con emoción estas palabras, todos los que perseguimos, con Buena o mala fe, el dinero, la fama, el poder, la forma de sobrevivir... Juan Cruz nos ofrece el espejo de la felicidad que a nosotros no nos procuraría una alegría que hemos dejado de considerar, obsesionados con nosotros mismos, nuestra propia importancia y, acaso, nuestra razón. Juan Cruz nos recuerda lo que es la felicidad no sólo de la vida diaria, sino del vivir mismo. Éste es un retrato del valor esencial de la persona humana. De todos y en todas las circunstancias.

Sólo entonces, Cruz nos conduce a un espléndido desenlace en tres actos. Primero, el padre se va quedando solo. La madre muere y el padre se debate entre "la soledad de sus recuerdos y la confianza tozuda en la vida". Cree, empecinado, que "si no nos moríamos, viviríamos para siempre" y si nos moríamos es sólo porque "la ciencia" nos abandona. La vida desemboca, cada vez más, en demasiadas zozobras. Y cada vez más -segundo acto- el hijo se va pareciendo al padre, "la vida nos va haciendo iguales". Sin embargo, el hijo igual al padre lo es porque cumple un destino que pudo ser el del padre. Y ese destino es el del hijo que escribe el libro que estamos leyendo.

Hay un tercer acto que autoriza a pensar en este destino. Poco antes de morir, el padre lleva al hijo a un lugar de la isla donde ha caído un meteorito. Éste parece "un disparo del cielo, o del interior de la tierra". La piedra es sólo el secreto que el padre le reservaba al hijo. Una sorpresa. Un legado. Un descubrimiento personal que el padre le hereda al hijo. Es la interrogante de la historia.

Desciendo en parte de canarios y como tal, le agradezco a Juan Cruz esta historia que reúne los destinos dispersos de los isleños con la misma gracia y la misma angustia con que Truman Capote, secreto protagonista del libro, empuña un martini seco como si allí residiera la vida.

Carlos Fuentes 20/10/2007

jueves, 11 de octubre de 2007

Blog Action Day

Bloggers Unite - Blog Action Day

"Este 15 de Octubre, los bloggers de toda la red se unirán para hacer llegar un solo tema de importancia en la mente de todos. En 2007 el tema es el medio ambiente. Todo blogger posteará algo acerca del medio ambiente a su manera y en relación a la temática de su blog. Nuestro objetivo es lograr que todos hablen dirigiéndose hacia un mejor futuro."

Esto es lo que dicen en blogactionday.org, y no parece mala idea. Lo de la potencia blogera en las elecciones ya lo ha demostrado Artemio, pero parece razonable seguir explorando las potencialidades de este universo paralelo en lo que toca a su capacidad para influir nuestro cotidiano.
Lejos estoy en creer que con esto salvaremos al Panda, pero sí creo que no se sabe hasta donde se puede llegar.

One issue. One day. Thousands of voices.

Salut
Gerardo.

sábado, 6 de octubre de 2007

Octubre


Ayer El Tato cumplió 1 año. Suerte que aún no tiene plena conciencia del calendario astronómico y sus implicancias sociales, porque presas del despelote hogareño lo hemos pasado para otro dia.
Veremos cuándo, cómo y quiénes.
Esto parece el comienzo de un endless chaos, y como todo lo que sale de perspectiva, adquiere un carácter de eterno y exclusivo. Si no fuera por el Baby Center que me dice qué harán mis hijas la proxima semana, mañana o dentro de media hora, creo que seguiria así. Pero como siempre leo el texto exacto en la semana precisa. Ya de por sí es interesante saber cómo hacen un ranking de las dudas/temas de mas peso en cada etapa, a partir de las encuestas a los padres. Todo un tema digno de un analisis Artemístico. Esta vez en la sección "Overheard" cuya traducción sería algo así como "Te creés que te pasa a vos sol@"...
Pequeñas ayudas cotidianas. Ahi va.

Overheard
"Utter chaos. I think those two words best describe my life right now. Things are good but always crazy around here. I spent most of the morning cleaning the house, and you can't even tell — it looks like I haven't lifted a finger in months." — Lane